Durante seis ediciones el festival llevó propuestas de danza de todo tipo en el Teatro Principal de Olot y también en las calles, parques y plazas de la ciudad, además de organizar actividades paralelas para acercar la danza a los ciudadanos como las maletas del DanDanDansa o el proyecto Todos bailan. El festival fue creciendo hasta que en la edición de 2015 pasó a ser uno de los festivales estratégicos para las artes escénicas de la Generalitat como el Trapezi de Reus, Fira Tàrrega o La Muestra de Igualada.
Desde entonces, Sismògraf trabaja para ser el epicentro de la danza en Cataluña, con una doble vertiente: ser a la vez un mercado y una fiesta de la danza. Propiciar un espacio para que profesionales y creadores se encuentren y así expandir la danza dentro de las programaciones culturales de las ciudades y, a la vez, dar la oportunidad al público de disfrutar de espectáculos de danza de todos tipos y formatos.